jueves, 9 de septiembre de 2010

"La media"

TERCERA PARTE

¿Y AHORA?
Me imagino que no soy el único del grupo que se lo pregunta! ¿Cómo desarrollaremos esta profesión? ¿Nos vendrán a buscar para educar? ¿Nos están esperando, ansiosos como nosotros para terminar esta carrera? ¿A alguien además de a nosotros le interesa nuestra formación o solo al puntaje de las juntas? ¿Que tan docentes somos?......¿?¿?¿?

No encuentro una respuesta para tantas preguntas, alguien me ayuda?
Encuentro sí, algo que leí en algún módulo estudiando la materia por la cual estoy escribiendo acá: "El que busca es esperado. El que espera sólo es hallado." Jaroslav Seifert.

No hace falta aclarar la frase me parece, si agregarle una frase personal: "no hay que quedarse quietos". Esto recién empieza y se hará camino al andar. Y cada cual le dará su impronta, obviamente. Resume esta idea la siguiente frase sacada de una investigación de la Prof. C. Erausquin: "Transitando un camino desde la dialéctica de la superación a la dialéctica de la implicación recíproca, el intercambio y el encuentro, en una polifonía de voces y perspectivas"


SEGUNDA PARTE

Habiendo transitado las prácticas en el nivel educativo que da cuenta del título de la presente entrada me surgen varias reflexiones.
Haber realizado dichas prácticas creo que me sirvió mucho para dejar de lado algunos prejuicios que tenía sobre el nivel medio y saber por mi propia experiencia y por la que contaron los compañeros que no se puede generalizar el nivel medio, porque cada grupo tiene sus particularidades y dependerá de uno como se posicionara frente a èl.
Por otro lado la importancia de las actividades y de como si uno propone acorde a las características del grupo, a sus intereses, del otro lado hay respuesta, hay un ida y vuelta y una construcción. Y esto último creo que es lo interesante, poder relacionar los contenidos con el interés de los alumnos y así lograr que le den sentido y se puedan llevar algo para el resto de sus vidas. Obviamente quedara de nuestro lado la duda sobre que se llevan, que les sirvió, cambió algo? Pero con que en el momento de la clase se de un intercambio, se vea que un interés se despertó, una pregunta, una inquietud, un aporte, etc, me doy por hecho!

En cuanto a la modalidad de las prácticas y dada la variedad de los grupos de alumnos, creo que haber realizado estas practicas no es representativo para decir ya sé dar clases, sino que, en mi caso claro, me sirvió para desprejuiciarme aunque sea un poco respecto del nivel y ver tangiblemente que se puede.


-------------------------------------------------------------------
PRIMERA PARTE

Una nueva instancia se aproxima y tiene que ver con "la media"...
Una serie de expectativas, fantasías, miedos, ansiedades, etc. etc. se despiertan, se ponen en juego. Todas estas tienen que ver mucho, en mi caso, con la fama que se le da actualmente a la educación secundaria a nivel mundial si se quiere.

Es decir, la mayoría de los comentarios que llegan sobre este nivel educativo tienen que ver con problemáticas y desencuentros entre el sistema educativo y quienes acuden a él. El desinterés de la mayoría de los actores involucrados y la gran cantidad de hechos con connotación negativa que tienen trascendencia pública.
Es raro enterarse de acontecimientos positivos dentro de este nivel, pero que no tengo duda que ocurran y muchos.

Por lo anterior mis expectativas para esta nueva instancia tienen que ver con lograr el interés por parte de los que serán mis alumnos y que esta instancia obligatoria tanto para ellos como para quien escribe se transforme en una experiencia en el sentido "Larrosiano" del término.

miércoles, 7 de julio de 2010

Presente...y pasado!

Es interesante como a partir de prácticas presentes he llegado a recuerdos de prácticas pasadas de las que pensaba tener ya casi ningún recuerdo, en algún momento hasta cuestioné y quizá sigo cuestionando el porque de realizar tantos años de escolaridad para que quede tan poco de ello.
Pensándolo un poco más quizá sea poco en términos de contenidos...pero tal vez tanto años se justifiquen por las experiencias y los lazos sociales que de allí surgen ¿pero.... será la única manera de lograrlo?

Desde hace mucho tiempo pienso que lo más importante es el presente, pero ahora teniendo en cuenta lo anterior, creo que el presente sin este pasado no sería el mismo, quizás sea una obviedad todo esto...

Esta también lo que se llama futuro, que a mí no me termina de cerrar, por el hecho de que siempre todo se da en presente, todo se construye día a día en el ahora; y hay sobradas muestras de que nunca el futuro es tal cual se lo predice. Por ende (y para no marearme ni marear a nadie con mi filosofía barata) si el presente es bueno o sea si se hace todo para que así sea, lo que se denomina futuro no tendría porque no serlo...

Toda esta filosofeada made in salada, me lleva a la actualidad, al momento de la realización de mis prácticas docentes en nivel superior a través de la asignatura "Didáctica especial y prácticas de la enseñanza"; es interesante cómo se me fueron resignificando experiencias propias y como comencé a autocuestionarme sobre mi rol en los distintos espacios. Me pasó que con las observaciones me veía y me imaginaba en mis roles anteriores de alumno como así también en el actual, me proyectaba en los futuros rol en general y sobre todo en mi próximo rol de docente practicante en particular; cuestión esta última que generó muchos nervios anticipando lo que estaba próximo a realizarse.

Ya en los minutos previos a la realización de la primera práctica en sí, los nervios no tuvieron nada que ver con aquellos de las observaciones sino que se dirigían ahora con la persona que me estaba por observar y con como llegar a cumplir lo estipulado en la planificación de la clase.

Durante las prácticas los nervios fluyeron hacía no sé donde…y por suerte cumplí mis propósitos, sintiendo que comenzaba apropiarme de una función y de un rol social muy deseado y gratificante.

martes, 6 de julio de 2010

historia gráfica!



Porque muchas imágenes valen más que miles de palabras acá documento de alguna manera lo escrito en la autobiografía con la que abrí este blog...

















La foto grupal de 3ro y el boletín de 4to grado



























Alguno de esos actos de los que poco y nada me acuerdo...
























Egresando de Pre escolar!!! Hecho y derecho!!!




























A la izquiera estoy en el jardín "Divina Pastora", con poco más de 36 meses de vida...

lunes, 28 de junio de 2010

Para que lean un poquito.....

A continuación está mi autobiografía escolar.... como para ir ubicándolos....

Mi recorrido por el sistema educativo, comenzó cumplidos los 3 años, en Mar del Plata. El lugar, “Divina Pastora”, un jardín de infantes ubicado enfrente a la vivienda de aquel entonces, allá por el año 83´.
Lo que recuerdo de ese jardín tiene que ver con el llanto, el no querer despegarme de mi mamá diariamente al momento del ingreso, mi madre casualmente trabajaba en otro jardín; hay relatos familiares que dicen que me asomaba en las ventanas del jardín y miraba a la que era mi vivienda, incluso hay alguna fotografía que gráfica esta situación.
Continué el preescolar en el Jardín Modelo de la misma ciudad, éste ya era una jardín a unas cuadras, me viene a la memoria sobre todo el trayecto, el recorrido diario a ese jardín, en dicho recorrido era llevado por mi abuela paterna, Beatriz, la que me iba relatando en el camino historias del barrio, lo que hoy recuerdo como leyendas, relatos sobre algún vecino o entonando algún tango (esto lo relaciono con mi gusto actual por ese estilo musical); en lo que respecta a la institución en sí, recuerdo el nombre de una docente, Esmeralda, que era a la vez la directora del jardín, una mujer que mostraba tener mucho carácter en el establecimiento y era la cara de la autoridad en el establecimiento. Una vez, recuerdo que me tuvo en un rincón durante una clase entera luego de haber golpeado con una hamaca a un compañerito, esta situación de castigo la recuerdo con vergüenza y llego a pensar que influyó en futuras situaciones de buena conducta.
En el año 1986 ingresé a la Escuela n°1, “Pascuala Mugaburu”, ubicada en la zona céntrica de la ciudad de Mar del plata y a cinco cuadras de mi vivienda, concurría en el horario de mañana, recuerdo que a la mañana costaba levantarse, mi mamá solía intentar incentivarnos con alguna canción o con la radio y había días que se apiadaba y tanto a mí como a mi hermana (dos años más grande y que concurría a la misma escuela), nos daba la opción de elegir si ir o no, lo interesante es que la mayor de las veces decidíamos ir.
La escuela ocupaba toda la manzana, una Institución grande, con muchos alumnos y referente por aquel entonces en la ciudad.
En primer grado aprendíamos matemáticas con escarbadientes e hilo, recuerdo haber desaprobado alguna prueba de esta área y haberlo vivido como una situación bastante traumática, frustrante, como si se tratara de estar cerca de repetir el año.
Toda la primaria la realicé en el mismo establecimiento, claramente el área académica que me despertaba mayor interés por mí era el de matemática. Tanto es así que en momentos libres acompañaba a mi abuelo en su comercio y parte de mi colaboración era ayudar realizando diferentes cuentas “a mano”; este interés lo relaciono con lo que Ausubel
[1] postuló como aprendizaje significativo, es decir para mí tenía un sentido especial aprender matemáticas, ya que me servía fuera del dispositivo escolar y me hacia sentir parte de aquel negocio de mi abuelo.
En las diferentes áreas académicas, solía presentar ciertas dificultades sobre todo en Lengua, recuerdo haberme sentado la mayoría de la primaría con Juan (en la actualidad Lic. en Letras) y cómo este me servía de guía y ayuda para dicha área; esto lo relaciono con el concepto de Zona de Desarrollo Próximo de Vigotski
[2], en relación a este concepto, Juan vendría a haber ocupado el lugar del par más capaz o experimentado que operaba en esa distancia entre mi nivel actual de desarrollo y el nivel de desarrollo potencial.
En relación a los docentes, recuerdo a una docente de 6to grado, la que demostraba un interés más allá de los contenidos escolares, era una docente que incentivaba al diálogo entre alumnos en las horas de clase, una docente que se implicaba en las problemáticas de los alumnos, quizá solo a través del discurso, pero creo que marcaba la diferencia con el resto de los docentes por este motivo; esta situación se me ocurre relacionarla con lo propuesto por Cazden
[3], en relación al discurso como andamiaje (término postulado por Bruner[4]), es decir, esta docente a través del discurso en el aula servía de guía, de andamiaje, para ciertos temas que muchas veces no estaban directamente ligados con los contenidos escolares, pero que sí indirectamente influyeron, según mi punto de vista, en los logros académicos y en el desarrollo del grupo. Siguiendo a Souto[5], se puede pensar que esta docente abordó el acto pedagógico
desde sus diferentes variables, no quedándose simplemente con los contenidos escolares, en otras palabra y siguiendo a la misma autora, esta docente apuntó a una didáctica de lo grupal.

En el año 1993 ingresé a la Escuela Nacional de Comercio n°1 “Manuel Belgrano” de la ciudad de Mar del plata, un colegio al que se accedía por vivir en el radio o por tener hermanos concurriendo al mismo, en mi caso fue por el radio. Además de esta cercanía con dicha Institución, la elección de concurrir a la misma estuvo marcada por su supuesto prestigio dentro de los colegios públicos como así también por mi interés en la primaria por los “números”; pero sin saber que al año siguiente de ingresar iban a cambiar los planes de estudio debido a la para entonces Flamante Ley de Educación Federal; recuerdo que estos cambios eran vividos como un avance, íbamos a poder elegir orientaciones y esto se sentía como un logro.
Mi recorrido por la secundaria fue siendo un alumno “medio”, sin sobresalir ni por lo positivo ni por lo negativo en las diferentes materias, llevándome año a año unas cuantas materias. Por tal motivo recuerdo estudiar en los diferentes veranos y haciendo lo posible como para que ya con los exámenes de diciembre asegurarme el paso de año, viviendo el pasar de año con mucho alivio y prometiéndome a mí mismo que el verano siguiente no me lo iba a “arruinar” estudiando.
En cuanto a los docentes, si bien habrán sido más de cincuenta los que se cruzaron en mí recorrido por la institución, son pocos los que quedan en mi memoria como buenos docentes; lo llamativo es que justamente las asignaturas de estos profesores fueron con las que tuve más problemas a lo largo de la secundaria.
Estos docentes, eran dos profesores, ambos ejemplificaban todo lo que explicaban con cuestiones de la vida cotidiana, lo que hacía que uno se replantee cierta cuestiones, produciéndose desde mi punto de vista y siguiendo a Baquero, experiencias genuinas de aprendizaje significativo, dado que sus enseñanzas trascendían lo meramente escolar y se podían aplicar a cuestiones de la realidad actual, es decir era un aprendizaje con sentido. Se puede pensar, siguiendo a Boggino
[6], en que estos docentes tenían en cuenta
para sus clases el contexto, es decir salían de la díada docente-alumno para pasar a la tríada docente-alumno-contexto.
Rescato de aquellos años el grupo de amigos, las salidas, lo que se compartía en la escuela y fuera de esta. Amigos que hoy en día siguen, muchos de ellos habiendo transitado por la escuela pocos años, a mí criterio por un desencuentro con la escuela y no por falta de capacidad, se puede pensar aquí como la escuela no considera la diversidad de los individuos que la habitan, diversidad en sentido fuerte, es decir desde su lado positivo y como esto tiende, siguiendo a Perrenoud
[7], a la construcción del fracaso y éxito escolar.
Considero que mi paso por la secundaria sirvió sobretodo para desarrollar cuestiones más del tipo social y no tanto académicas; pero también pienso a esta etapa de mi vida como clave en la construcción de mi trayectoria educativa, sobre todo en el sentido de haber creado competencias que me sirvieron para mi posterior recorrido por las instituciones como así también para la vida en general.

En el año 2004 y luego de haber comenzado algunas carreras en la ciudad de Mar del plata (Ingenieria, Lic. en Geografía), me mudo a la Ciudad de Buenos Aires y comienzo el C.B.C. de la carrera de Psicología, resultándome muy dinámico y aportándome cuestiones importantes previas al ingreso a la carrera en sí.
En el 2005 ingreso a la carrera de Psicología egresando de la misma en el 2008, el paso por la misma fue muy enriquecedor, si bien es cuestionable el Plan de estudios como así también la formación de gran parte los docentes, esto último en el sentido de que muchos temas son meramente repetidos sin la transposición didáctica necesaria para lograr experiencias genuinas de aprendizaje significativo.
En 2009 comienzo el Profesorado en Enseñanza Media y Superior en Psicologíacon ganas de seguir aprendiendo y capacitarme para poder enseñar. A partir de la materia Didáctica Especial de la Psicología comienzo a considerar para mi formación docente mi recorrido por las instituciones, mi trayectoria escolar; tomando a Alliau
[8], se podría decir el formato adquirido a partir de haber transitado por el sistema educativo tantos años, tendiendo siempre a una critica de este formato con el que cuento en la actualidad como docente, apuntando a la revisión del mismo, a la correcta formación docente y a la buena enseñanza, aquella que tiene sentido, que trasciende.

[1] Ausubel, D.P. (2002). Adquisición y retención del conocimiento. Una perspectiva cognitiva.Barcelona: Paidós.
[2] Baquero, R. (1996) “Ideas centrales de la Teoría Socio Histórica”, (Cap. 2) “La Zona de Desarrollo Próximo y el análisis de las prácticas educativas” (Cap. 5) en Vygotsky y el aprendizaje escolar, Buenos Aires, Aique Grupo Editor S.A.
[3] Cazden, C. (1991) El discurso en el aula. El lenguaje de la enseñanza y del aprendizaje, Barcelona, Paidós, Caps. 2, 6 y 7.
[4] Bruner, J. (1998) Desarrollo cognitivo y educación, Madrid, Ediciones Morata.
[5] Souto, M. (2003) “El análisis multirreferenciado” en Cuadernos de Cátedra, Didáctica II, Carrera de Ciencias de la Educación, Oficina de Publicaciones, FFyL-UBA.

[6] Boggino, N. (2004) “Aportes para prevenir obstáculos en el proceso de aprendizaje o cómo facilitar el aprendizaje genuino”, en Menin, O. (comp.) Aulas y Psicólogos, Rosario, Homo Sapiens Ediciones.

[7] Perrenoud, Ph. (1990) “La construcción del éxito y del fracaso escolar” y “El currículo real y el trabajo escolar”, en La construcción del éxito y del fracaso escolar, Madrid, Morata, Caps. 7 y 8.
[8] Alliaud, A. (2004) “La escuela y los docentes: ¿Eterno retorno o permanencia constante? Apuntes para abordar una particular relación desde una perspectiva biográfica”, en Cuaderno de Pedagogía Rosario, año 7, Nº 12. El Zorzal. Rosario.